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November 20, 2009 12:59 PM PST
Adoro te devote es (1225-1274 un himno al Santísimo Sacramento escrito por Santo Tomás de Aquino). Fue puesto en musica por Charles Gounod. En él se pone «en evidencia la profunda analogía que existe entre la situación de Tomás y la del creyente» «El PIDE tocar sus llagas [las de Cristo. Ndr], pero También nosotros podemos pedirle [a Cristo] que toque las nuestras ... Llagas Distintas de las suyas, producidas por el pecado, no por el amor. Tocarlas para curarlas ». (de Predicas del Padre Raniero Cantalamesa al Papa y la Casa Pontificia Durante la Cuaresma del 2005.
Versión de las Monjas de la Abadía de Santa Escolástica
LATIN:
Adoro te devote, latens Deitas,
Sub Quae su figuris vere latitas:
Tibi se cor meum totum subiicit,
Quia te contemplans totum déficit.
Visus, tactus, en gustus te fallitur,
Sed auditu creditur tuto en solitario.
Credo quidquid dixit Dei Filius:
Nil hoc verbo Veritatis Verius.
En el cruce latebat Sola Deitas,
En Latet simul hic et humanitas;
Ambo tamen credens confitens atque
Peto quod paenitens petivit latro.
Plagas, sicut Thomas, intueor no;
Deum tamen meum te confiteor.
Fac me tibi semper magis credere,
En te spem habere, te diligere.
O monumento mortis Domini!
Panis vivus, vitam praestans homini!
Praesta meae menti de te vivere
Et te illi semper dulce sapere.
Pellicane Pie Iesu Domine,
Me immundum munda tuo sanguine.
Stilla Cuius salvum una facere
Totum mundum quit ab omni scelere.
Iesu, quem aspicio velatum nunc,
Oro fiat illud quod tam sitio;
Ut te cernens revelata facie,
Visu sim beatus tuae gloriae.
Amén
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ESPAÑOL
Te adoro con Devoción, Dios escondido,
Verdaderamente oculto bajo estas apariencias.
A Ti se Somete mi corazón por completo,
y se rinde totalmente al contemplarte.
Al Juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto;
pero basta el oído para creer con firmeza;
creo Todo lo que ha dicho el Hijo de Dios:
Nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.
En la Cruz se escondía sólo la Divinidad,
Pero aquí se esconde También la Humanidad;
sin embargo, creo y confieso Ambas cosas,
y pido lo que pidio aquel ladrón arrepentido.
No veo las llagas como las vió Tomás
pero confieso que eres mi Dios:
haz que yo crea más y más en Ti,
que en Ti espere y que te amé.
¡Memorial de la muerte del Señor!
Pan vivo que das vida al hombre:
un Reconocer mi alma que de Ti viva
y que siempre saboree tu dulzura.
Señor Jesús, Pelícano bueno,
limpiame a mí, inmundo, con tu Sangre,
de la que una sola gota Puede liberar
Los crímenes de todos al mundo entero.
Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego,
Que se Cumpla lo que tanto Ansio:
Que al mirar tu rostro cara a cara,
Mar yo feliz viendo tu gloria.
Amén.
November 15, 2009 02:52 PM PST
versión del P. Marco Frisina
November 15, 2009 12:37 PM PST
Texto que invoca la presencia del Espíritu Santo. Fue escrito y es rezado o cantado en latín. Se Utiliza en la liturgia católica. Se Suele cantar al comienzo de solemnes actos académicos en las universidades. Esto es un vestigio del origen eclesiástico de la institución. El texto procede del siglo IX y se Suele atribuir una Rábano Mauro. Ha sido musicado para el canto gregoriano. Es una melodía Monodia a capella, o sea, sin acompañamiento instrumental. Lo canta un coro de voces masculinas al unísono. EN CUANTO A su forma, es estrófica, se repite en cada estrofa la misma música con letra diferente. Compositores Algunos lo han utilizado. La versión más famosa se encuentra en la 8 ª Sinfonía de Gustav Mahler, que lo Utiliza En la primera parte. Su melodía se mueve por grados conjuntos.
Latín:
Veni, Creator Spiritus
mentes tuorum visita
Imple superna gratia quae
tu creasti pectora.
Qui Paraclitus diceris,
donum Dei Altissimi,
fons vivus, ignis, caritas,
et spiritalis unctio.
Tu septiformis munere,
dexterae paternae digitus,
tu rite promissum Patris,
sermone ditans guttura.
Accende lumen sensibus,
infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis,
virtute firmans perpeti.
Hostem repellas longius,
pacemque dones protinus,
ductore sic te praevio,
vitemus omne noxium.
Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium,
teque utriusque Spiritum
credamus omni tempore.
Deo Patri sit gloria,
et Filio qui a mortuis surrexit,
ac Paraclito in saeculorum saecula.
Amen.
Castellano
Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.
Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.
Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.
Amén.
November 15, 2009 12:18 PM PST
Ave Maris Stella ("Salve Estrella del Mar"): himno latino que se canta en la Liturgia de las Horas de la Iglesia católica en las fiestas marianas, concretamente en Vísperas. El texto se conoce desde el siglo IX; su autor es desconocido (se ha atribuido a autores diversos; entre ellos, a Venantius Fortunatus y Pablo Diácono). Es uno de los muchos himnos marianos medievales, como la Salve o el Stabat mater.
texto en latín:
Ave, Maris stella,
Déi mater alma,
Atque semper Virgo
Félix caeli porta
Sumens illud Ave
Gabriélis ore,
Funda nos in pace,
Mutans Evae nomen.
Salve vincla reis,
Profer lumen caecis,
Mala nostra pelle,
Bona cuncta posce.
Monstra te esse matrem,
Sumat per te preces
Qui pro nobis natus,
tulit esse tuus.
Virgo singularis
Inter omnes mitis,
Nos culpis solutos
Mites fac et castos.
texto en español (versión de Lope de Vega):
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
Al Padre, al Hijo, al Santo
Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias.
November 10, 2009 03:04 PM PST
versión Marco Frisina
November 10, 2009 02:40 PM PST
"Non nobis" es un himno latino corto usado como un rezo de la acción de gracias y expresión de la humildad. El texto latino deriva del salmo 113:9 (según la enumeración de Vulgate), que corresponde al salmo 115:1 en la versión del rey James
Latin
Non nobis, non nobis, Domine
Sed nomine tuo da gloriam
Español
No a nosotros, no a nosotros, señor de o,
Pero a su nombre dé la gloria.
English
Not to us, not to us, o Lord,
But to your name give glory.
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